En Tokio, sobre las 20.00 hora local (11.00 GMT) la Luna de sangre apenas era visible debido a las nubes que han cubierto el cielo durante todo el día.
Además de en Japón, el fenómeno puedo observarse en Australia, en todo el Pacífico y en América central y del norte, y en algunos puntos del oeste de Sudamérica.
En Asia central y la mayor parte de Sudamérica solo se observo un eclipse parcial, mientras que el fenómeno no fue visible desde África ni Europa, detalló la NASA en su página web.
Un eclipse lunar se produce cuando la Luna atraviesa la sombra de la Tierra, bloqueando la luz del Sol que la ilumina. Cuando es total, el satélite no queda completamente oscuro, sino que adquiere un tono rojo, debido a que parte de la luz solar es desviada por la atmósfera terrestre.
Todo el proceso se puede observar a simple vista y no requiere instrumentos especiales.