De acuerdo con Conatel, se realizaron las "pruebas definitivas de enlace", permitiendo así que "la red retorne a sus condiciones de diseño y estándares de rendimiento originales".
Destaca que esto permitirá que se blinde "el tráfico de datos y garantiza la capacidad internacional que demanda el ecosistema digital del país".
Según reza el escrito, este cable submarino Cirion "forma parte de una arquitectura regional que abarca más de 105.000 kilómetros de fibra óptica y 18 estaciones de amarre, conectada al backbone Tier-1 regional (AS3356)".
Asimismo, resalta que Conatel mantendrá "su labor permanente de supervisión e inspección sobre la infraestructura crítica de telecomunicaciones para garantizar una conexión estable, segura y de calidad en todo el pueblo venezolano".