Un regreso histórico a la costa carabobeña
El ejemplar, que se estima posee una longitud de al menos tres metros, eligió las arenas de Patanemo para depositar sus huevos, marcando un ciclo vital asombroso: se cree que es la misma tortuga que emergió de estas aguas hace 20 años para iniciar su vida en el océano.
Para garantizar la seguridad de la cámara de incubación, se ha instalado un cercado perimetral preventivo y se mantiene un cronograma estricto de vigilancia.
Alianza interinstitucional
La operación cuenta con un robusto respaldo de diversas autoridades y cuerpos de seguridad, liderados por el Ministerio de Ecosocialismo. Además, la Unidad de Protección Ambiental de la Alcaldía de Puerto Cabello, en representación del alcalde Juan Carlos Betancourt, se encuentra activa en compañía del grupo ambientalista Ecorrutas Cachirí.
Al igual destaca la participación activa del comandante de la Policía de Espacios Acuáticos, Alberto Garcés, quien coordina las labores de seguridad del área protegida. Siendo sumamente importante, el personal del Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de los Trabajadores (INCRET) el cual se ha sumado a las labores de concienciación y logística.
Recomendaciones para el éxito del proceso
Los especialistas y proteccionistas enfatizan que la colaboración ciudadana es clave para que las "tortuguitas bebés" logren emerger con éxito. Entre las recomendaciones principales destacan respetar el cercado y no intentar sobrepasar las barreras físicas instaladas.
Evitar el uso de luces y fotos con flash porque la iluminación nocturna puede desorientar tanto a la madre como a los neonatos al momento del nacimiento.
Además de, reducir la contaminación sónica en las cercanías del nido para no alterar el entorno de incubación.