El obispo recordó lo importante de la oración constante para abocar la pronta canonización de la primera beata venezolana, Madre María de San José
Carabobo.- Las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús dieron inicio formal al Año Jubilar de la Congregación fundada por la Beata Madre María de San José con una solemne eucaristía oficiada por monseñor José Antonio Da Conceicao Ferreira, obispo de la Diócesis de Puerto Cabello.
Durante la celebración, la directora de la institución, Hna. Carolina Reyes, destacó que este período jubilar, que se extenderá hasta el 22 de enero de 2027, representa un hecho de suma trascendencia para la Iglesia venezolana.

La Santa Sede, a través de la Penitenciaría Apostólica, otorgó oficialmente la indulgencia plenaria para todas las comunidades de la congregación, tanto en el país como en el exterior.
Bajo el lema “Una llama que no se apaga, caridad que siempre abraza”, la congregación invita a la feligresía a un proceso de renovación espiritual. Los puntos clave de este año jubilar incluyen:
- Acción de gracias: Celebrar la fidelidad de Dios durante más de un siglo de labor ininterrumpida.
- Compromiso social: Un llamado a abrazar a los solitarios y comprometerse incondicionalmente con los más pobres.
- Renovación sacramental: Una oportunidad para fortalecer la fe.
Monseñor Da Conceicao Ferreira recordó en su homilía que la congregación nació como una respuesta de Dios para asistir al pueblo en momentos de crisis histórica. Resaltó el testimonio de la Beata María de San José, cuya vida de caridad y entrega absoluta a la voluntad divina sigue siendo el faro que guía a sus hijas espirituales.
La Madre María Teresa Parada Guillén, Superiora General, reafirmó que este jubileo es una invitación a "caminar juntos" en caridad y oración, manteniendo encendido el fuego del Espíritu que inició la obra hace 125 años.