El ejercicio se centró en dos frentes críticos: verificar la recepción oportuna de alertas desde el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico hacia los centros nacionales y locales, y evaluar la disponibilidad de los Puntos de Contacto de Alerta contra Tsunamis (TWFP) junto a la capacidad de difusión de información exacta al público. En el caso de Puerto Cabello, el despliegue se concentró en tres puntos estratégicos: Patanemo, El Fortín y Borburata.
Desde el sector La Casona, en Borburata, el Oficial 3 de Protección Civil, William Isaguirre, supervisó las maniobras de evacuación hacia las zonas altas. Isaguirre destacó que saber accionar en momentos cruciales es clave para salvaguardar vidas y que la actividad no es solo un protocolo técnico, sino una herramienta de concienciación vital.
“La actividad se hace para concientizar a la comunidad sobre lo que es un sismo y lo que puede generar después, que viene siendo el tsunami. Muchas personas no toman en cuenta las secuelas y en ese momento es donde hay que activar a la comunidad para resguardarse en zonas seguras, como la parte alta de Borburata”, explicó Isaguirre.
Un aspecto destacado de la jornada fue la masiva participación de instituciones educativas. El Oficial Isaguirre hizo especial énfasis en la importancia de formar a las nuevas generaciones en materia de gestión de riesgos: “Ellos son nuestro futuro. Tenemos que enseñarles a actuar en situaciones adversas ya sean naturales o de cualquier índole”, afirmó el oficial de Protección Civil.