Al coincidir la celebración con el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, se destacó el valor fundamental de las féminas en el sistema sanitario y su rol como pilar del bienestar social
Carabobo.- La organización Médicos Unidos por Venezuela (Capítulo Puerto Cabello) llevó a cabo la tradicional Misa de las Batas Blancas. El encuentro tuvo lugar en la SIP Nuestra Señora de la Caridad, sede del Santuario Diocesano de San José Gregorio Hernández, espacio dedicado al “Médico de los Pobres” y patrono de los profesionales de la salud en el país.
La eucaristía, presidida por el Pbro. Hugo Jiménez, no solo fue un acto de fe, sino también una jornada de solidaridad activa. Durante la ceremonia, los asistentes entregaron los denominados “Kilitos de Amor”, una recolección de alimentos no perecederos que serán destinados a las diversas obras sociales.
Durante la liturgia, el padre Hugo Jiménez ofreció una reflexión basada en el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, vinculando el pasaje bíblico con la realidad actual de quienes ejercen la medicina y la ciudadanía en general. El sacerdote enfatizó que la verdadera paz no es solo la ausencia de conflictos externos, sino un estado del alma.
“La peor guerra... Es esa guerra interior que llevamos nosotros mismos cuando no estamos en paz con Dios”.
Jiménez recordó que sin esa paz interior es imposible construir un entorno armonioso, señalando que muchas de las tragedias del mundo actual nacen de corazones fracturados. Asimismo, con la palabra sobre la historia de Israel y la Samaritana, instó a los fieles a “romper el corazón de tierra” para permitir que el “agua viva” de la fe transforme las amarguras en historias de salvación.
Al coincidir la celebración con el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, se destacó el valor fundamental de las féminas en el sistema sanitario y su rol como pilar del bienestar social. La jornada también estuvo marcada por la oración ferviente para el bienestar de Venezuela.