Javier Miranda, el cuestionarse ha sido clave para sus sueños
Para tener al niño interno feliz hay que aprender a llevar la contraria y luchar por lo que deseas
Carabobo.- UNA OBRA DE TRES COLORES, sostenida con una base y colgada, por otro lado, con unos hilos.
La pieza es una muestra de perspectiva, sombras y una inspiración a la ciencia, convirtiéndose en un trabajo asombroso ante los ojos de los carabobeños.
Sin embargo, para que dicho arte esté donde actualmente se exhibe, el artista venezolano, Javier Miranda, tuvo que cuestionarse la vida para conseguir sus sueños.
No recuerda la edad, mentiría si dijera un número, solo sabe que siempre quiso ser artista y ese es uno de los escalones que tuvo que subir, porque su familia no quería que se dedicara a la profesión.
“A muchos artistas lo ven como hippies, o como Vincent van Gogh, un artista bueno, pero quien no llegó a lucrarse con su trabajo”, aseguró.
Así que las palabras y la preocupación de su padre se encontraban presentes, por lo que comenzó a negar el arte que estaba en sus venas.
“Llegué a considerar no ser artista. Negué la profesión y me fui a ser profesor de la Universidad de Carabobo y publicista, pero nada me llenaba o me apasionaba como lo hace esta forma de vida”, expresó.
Afirmó que, una vez aceptado su destino, comenzó la vida y travesía de ser un artista, llegando ahora a estar junto a grandes como Arturo Michelena.
“Ver ahora el camino recorrido me parece un logro, un respiro y una tranquilidad (...). Valió la pena el esfuerzo, llevar la contraria y decir ‘yo sí deseo ser artista, me va a ir bien y lo voy a lograr”, resaltó.
Para tener al niño interno feliz hay que escucharse
El artista plástico manifestó que para tener al niño interno feliz hay que aprender a llevar la contraria y luchar por lo que deseas. “Ver esto te permite poder generar un cambio. Mi decisión permitió que la cara del artista cambiara”, expuso.
Recalcó que sus valores para el arte es el amor constante, pasión, vida y entrega, algo muy importante que, para él, deben tener las personas al momento de seguir sus sueños.
“Tienes que tener entrega o te quedarás en lo superficial y eso es lo que no quieres”, sostuvo.
Un consejo para los jóvenes
Miranda señaló que el mejor consejo para los jóvenes es cuestionarse y preguntarse hasta dónde llegan los límites. “Hay que escucharse. Dejar de oír los ruidos del exterior y seguir nuestro corazón”.