En ocasiones se puede deber a patrones que se repiten cuando no has sanado del todo en tu autoconocimiento, reconocimiento emocional y tu propio crecimiento personal
Carabobo.- Hoy dedicaremos un espacio importante para abordar un tema que a muchos les despierta el interés; es respecto a la pareja. Por lo general, tu compañer@ de viaje es un espejo de la relación que tienes contigo mism@. Existen parejas nutricias y parejas disfuncionales. Es importante preguntarte a tí mism@: ¿Qué está proyectando esa persona en ti? ¿En qué situación o etapa de tu vida la viste o la viviste antes?
Detente y pregúntate ¿Para qué viviendo estás esta lección? ¿Qué debes aprender del otro? ¿Qué te estás reflejando? ¿Qué situación te estás llevando a ver o enseñando? Si a tí misma, a tí mismo o algún acontecimiento no resuelto.
En ocasiones se puede deber a patrones que se repiten cuando no has sanado del todo en tu autoconocimiento, reconocimiento emocional y tu propio crecimiento personal.
¿Y cómo sano?
Primero debes encontrar ese vacío en ti mismo que te está llevando a repetir el mismo patrón. Reconocer y autobservarnos es un trabajo grandioso que no todo el mundo está dispuesto a realizar.
Una vez que reconoces lo que pasa dentro de tí, comienzas a actuar en función de ello. Ejemplo: ¿Tengo una autoestima fortalecida? ¿Me acepto tal como soy? ¿Qué concepto tiene el amor para mí? ¿Cómo vi la dinámica de mis padres? ¿Qué tipo de carencias? ¿Cómo está tu autoestima? ¿Qué herida de la infancia no resulta?
¿Cómo está tu propia aceptación y autorespeto?
Una vez encontradas estas respuestas con ayuda de tu terapia personal y terapia de pareja, encontrarás grandes resultados. Muchas veces estas dinámicas tienen que ver con la sanación del vínculo con tus padres, estén o no en este plano.
Es importante quedarte con los valores y lo positivo de la enseñanza que tuviste y aprender nuevas dinámicas nutricias o sanas. Además, trabajar en las poderosas herramientas de comunicación, respeto, valoración, amor, gratitud, proyectos personales y, en conjunto, responsabilidad afectiva, entre otras, para que tu relación contigo mism@ mejor, al igual que tu relación de pareja.