La búsqueda infructuosa los llevó a mirar hacia adentro: poseían un local que funcionaba como agencia desde hace siete años
Carabobo.- En el dinámico ecosistema emprendedor de la región, a veces las mejores ideas no nacen de un plan de negocios meticuloso, sino de una visión extraordinaria compartida. Así surgió The Room Studio, un espacio fotográfico y de grabación que, en apenas un año, se ha convertido en referente para creadores de contenidos y marcas en Valencia.
Sus fundadores, Marianny Saavedra y José Manuel Franco, conversaron con el equipo reportero de Notitarde sobre cómo transformaron una agencia existente en un espacio creativo de vanguardia.
La chispa inicial
“Queríamos grabar un podcast fresco y cálido, pero ningún estudio en la ciudad nos convencía”, relata Marianny Saavedra, gerente general del proyecto. La búsqueda infructuosa los llevó a mirar hacia adentro: poseían un local que funcionaba como agencia desde hace siete años. "Vimos el potencial. Si no encontramos el lugar ideal, lo haríamos nosotros".
La ejecución fue vertiginosa. Mientras Marianny conceptualizaba, José Manuel actuaba: “Tres días después ya compraba todo el material para equipar, llamaba al arquitecto y buscaba equipos en Amazon”.
Velocidad y precisión
José Manuel Franco, cofundador, destaca la rapidez del proceso decisional: “La idea nació un día; al siguiente, decidimos invertir”. Sin embargo, la realidad logística impuso su propio ritmo. Aunque la obra civil —que incluyó la demolición de cerámicas, pintura e instalación del ciclorama— estuvo lista en tres semanas, los equipos técnicos importados tardaron 45 días en llegar por barco.
Esta pausa forzada permitió perfeccionar los detalles. Finalmente, el 24 de abril de 2025, coincidiendo con el cumpleaños de Marianny, inauguraron @theroomstudioval, estudio que recientemente celebró su primer aniversario con un posicionamiento sólido en el mercado local.
Estrategia de monetización
El salto de usar el espacio personalmente a alquilarlo fue orgánico. Al contar con una agencia de marketing propia, necesitaban un set para sus clientes de Instagram y Facebook. “El dinero invertido no podía estar parado”, explicó José Manuel. Decidieron monetizar el activo alquilándolo a terceros.
Esta decisión estratégica los obligó a ampliar la oferta: adquirieron sofás, sillas variadas, plantas y adornos para ofrecer versatilidad estética. “Fuimos viendo las necesidades y comprando lo que hacía falta”, añadió Marianny. En tres meses, el estudio estaba completamente equipado para satisfacer las demandas externas.