El director de Investigación de Hogares Crea, Pedro Navarrete, es un hombre con una amplia trayectoria en la educación. También ha brindado importantes aportes a la sociedad al dirigir Laboratorio y Criptomonedas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Carabobo. Tras vivir en París por largo tiempo, se convirtió en padre a la edad de 42 años.
Sus progenitores (padre ingeniero y educador, madre educadora) fueron referentes en cuanto a valores e ilustración, modelo que desea inculcar en sus seis hijos: Miguel, Eugenio, Pedro, Chanel, Charlotte y Cristal, quienes ya comprenden la importancia de la honestidad, el respeto a las personas mayores, entre otros principios que los convierten en personas de bien.
Afirmó sentirse satisfecho con su rol de padre y con su rol de profesional en el campo educativo. Inspirado y completamente realizado en ambas facetas, asegura que el proceso de combinarlas ocurrió de manera orgánica y “sin darse cuenta”. En el futuro, le gustaría ser recordado como una persona honesta, con valores y que aportó su granito de arena a la sociedad en materia educativa, a lo largo de 50 años de labores.
El rector fundador de la Unitec, Cesar Peña, incursionó en la paternidad a los 27 años de edad. Este rol siempre lo soñó tener. Sus referentes en valores y educación fueron sus padres, pero también su abuela, mujer con carácter fuerte e inquebrantables valores que también ejerció funciones tanto de madre como de padre. Su buena relación con sus padres y familia en general fue el modelo que quiso replicar con hijos y nietos.
Uno de los retos que supone la paternidad es el hecho de poder compaginar el rol profesional con el de padre; Peña considera que combinó ambos “sin darse cuenta”, llevándolos sobre la marcha. Este destacado académico ha afirmado sentirse satisfecho de haber realizado estos dos roles, hasta el punto de sentirse plenamente realizado.
Como la paternidad es “un trabajo que nunca termina”, el profesor Peña confesó que parte del legado que desea dejar a sus hijos es la práctica del valor de la honestidad, el respeto a la propiedad ajena, tener su propia opinión y expresarla en todo momento. Por último, afirmó que le gustaría ser recordado por toda su descendencia como una persona honesta.
Oswaldo Páez, padre de una hermosa joven, es hombre multifacético conocido por actuar, animar, narrar deportes, entre otras actividades que combina con el rol de papá. “Es la experiencia más hermosa, acompañada de muchísimo miedo emocionante”, expresa “Ova”, como es conocido en su comunidad y quien agradece a Dios por darle esta la dicha.
Y aun cuando tuvo el momento amargo de perder un hijo, insta a quien desee ser papá y tienen temor, a atreverse. “Que vivan el miedo lleno de experiencias y momentos inolvidables. Que sea un hombre lleno de valentía para enfrentar a lo que Dios nos mandó”, reflexionó.
Ova, pese a sus múltiples trabajos y compromisos, siempre busca tiempo para acompañar a su hija en sus momentos especiales, como sus cumpleaños y, asimismo, su hija y esposa lo acompañan a él en sus presentaciones culturales y teatrales. Para este papá, su familia es lo más importante y valioso que Dios le ha dado y dice estar agradecido por ello.
En Bejuma, muchos reconocen la voz principal de la emisora comunitaria Consentida 96.9 FM. Es la del locutor Carlos Sevilla, fundador de este medio, quien, además, es frecuente verlo como maestro de ceremonia en diversas actividades de la alcaldía.
Padre de la pequeña Samanta, asegura que la llegada de su hija hace 9 años a su vida es una bendición, “una de las mayores felicidades”, comentó. Desde su experiencia, el mayor reto que se tiene es cumplir con la responsabilidad de guiar y educar a los hijos.
“Lo más difícil es tener miedo de saber sí lo estás haciendo bien. Para las niñas, su papá es su héroe y debo cuidar lo que hago y digo”. No obstante, para él, ser padre es una experiencia que vale la pena vivir. Junto a su esposa, Cristal Sánchez, día a día trabajan de la mano para criar con valores y mucho amor a su hija, “tratamos de complacerla en lo que le gusta, pero también le hemos enseñado que a veces se puede y otras no”, puntualizó Sevilla, quien dice sentirse muy feliz con el rol de papá.
Cada año, durante la celebración del Corpus Christi, en las calles históricas de Puerto Cabello se vive una profunda mezcla de fe, identidad y tradición cultural ancestral. En el marco de la celebración del Día del Padre, Jhonatan Camacho comparte su experiencia como primer capataz de la emblemática Cofradía de los Diablos Danzantes de San Millán. Para él, liderar esta festividad representa un enorme compromiso que exige responsabilidad espiritual y social frente a toda su comunidad.
El principal desafío es transmitir el significado de la devoción ante el Santísimo Sacramento del Altar, mantener vigente una manifestación de dos siglos de historia, que no es tarea sencilla después de un largo período de olvido, y el resguardo de la herencia patrimonial sin distorsiones, que es prioridad del capataz. Como él mismo afirma con contundencia: “Por eso uno tiene esa responsabilidad y ese respeto de inculcarle el verdadero sentido a cada uno de los muchachos”. “Cada uno de los danzantes dentro de la cofradía viene siendo como un hijo para mí, porque están bajo mi mando y bajo mi guía”. El liderazgo es una enseñanza paternal con rigor, amor y disciplina hacia los integrantes de la agrupación.

Llevar la vida y el hogar amparado en la Catedral San José es un espejo que invita a la reflexión. Para Antonio Lacava, quien hace vida parroquial en este templo bajo la protección del santo, no es un ideal lejano, sino un modelo heredado de su progenitor, quien le enseñó que “cuando hagas una obra en tu vida, hazla sin fanfarronear”. Como no hay manual que enseñe a ser papá, la vida lo guio hacia un referente: San José, compañero constante que cuida y sostiene su labor cotidiana.
En la sociedad actual, con retos y superficialidades, Lacava reconoce que ser una buena figura paterna representa un desafío monumental. En la búsqueda de referentes reales, se alza la figura de San José en la vida de Antonio, convirtiéndose en el modelo a seguir para sostener el hogar con firmeza y valores espirituales y a sus hijos que ama entrañablemente, asumiendo el rol de padre. Para Antonio, el dar la vida por sus dos hijos es sinónimo de ser agradecido por el hermoso regalo de la paternidad, asumiendo con entereza “la responsabilidad de llevar adelante un hogar donde lo más importante, entre tantas cosas, es pasar la fe a mis hijos”.

Alexander Mireles, alcalde del municipio San Carlos (Cojedes): “Para mí, ser alcalde es un compromiso inmenso con cada familia de nuestro municipio; pero hay un trabajo que es aún más importante y que llevo en el corazón todos los días, el de ser papá. A veces, es difícil hacer equilibrio entre las reuniones, los recorridos por las calles y llegar a tiempo a casa. Muchas veces el cuerpo está cansado por las exigencias de la política, pero ver a mis hijos es el mejor recordatorio de porqué hago lo que hago. Ellos son mi motor y, aunque sé que el sustento material es importante, lo que realmente me desvela es el ejemplo que les dejo. No quiero que me recuerden solo por discursos o por un cargo público, sino por los valores que intenté sembrar en ellos, como la honestidad, el respeto y la sensibilidad ante las necesidades de los demás. En este Día del Padre, mi mayor deseo es que, a pesar de las ocupaciones y el día a día, nunca nos falte el tiempo para abrazar a nuestros hijos, escucharlos y guiarlos con amor. Al final del día, cuando las luces de la oficina se apagan, mi título más valioso siempre será el de ser papá”.

Para el gobernador de Cojedes Alberto Galíndez, ser padre es la misión más sagrada y el mayor acto de amor que Dios me ha encomendado. Llevar las riendas de un estado exige entrega, temple y un compromiso inquebrantable las veinticuatro horas del día; sin embargo, así como la gestión pública, también es vital ser el pilar, guía y protector de mi familia.
“En casa cambio la investidura de mandatario para asumir la responsabilidad como padre, ser un espejo de honestidad, trabajo incansable y rectitud para mis hijos; mi mayor anhelo es seguir educándolos con el ejemplo cotidiano, forjando en ellos ciudadanos de bien, sensibles ante las necesidades del prójimo y firmes en sus principios morales”.
“La familia es el núcleo de la sociedad y tengo la profunda convicción de que al guiar a mis hijos por el camino del respeto, la fe y la disciplina no solo cumplo con mi deber más sagrado, sino que también le entrego al país el legado más valioso que un hombre puede ofrecer: seres humanos íntegros listos para servir. ¡Feliz día para los padres de Cojedes y de toda Venezuela!”
El presidente de Fedecámaras Aragua, Héctor Gómez Campero, afirmó en el marco del Día del Padre que conducir el sector productivo guarda una estrecha relación con la crianza. Para el líder gremial, el hogar demanda atención permanente, planificación y valores como el respeto, la integridad, la empatía y la transparencia, “estas tareas son actos de amor responsable, ya que se trata de acompañar a que cada quien descubra su propia esencia”, expresó.
Además, Gómez señaló que la experiencia en la mediación económica aporta herramientas clave para el rol paterno, pues el ejercicio gremial activa, por inercia, la negociación y la escucha profunda. Explicó que la resistencia a las presiones del entorno comercial se asemeja a la tolerancia requerida en las dinámicas familiares, “en lo gremial toca aguantar presión y en lo paterno contener emociones”, manifestó para describir cómo protege el entorno de sus hijos. El vocero concluyó su mensaje con una visión humana del esfuerzo empresarial al asegurar que “los hijos siempre serán el mejor negocio de la vida”.

El cantautor Francisco Pacheco, director de la agrupación Francisco Pacheco y su Pueblo, describió la paternidad como el escenario idóneo para transmitir el legado de Cata y la identidad nacional. El intérprete rememoró que la guía de sus progenitores fijó sus bases culturales antes de viajar a Caracas, a los 14 años. Para él, esta raíz tiene un carácter hereditario sagrado que aplicó con firmeza al formar su propio hogar.
En la actualidad, el escenario es el punto de encuentro formal con sus hijos Francisco y Mirla, quienes optaron por defender el folklore local. “Ellos pudieron haber realizado su vida musical con otro género, pero yo siento que la influencia de su papá les trazó el camino por la venezolanidad”, afirmó orgulloso. Atribuyó el éxito de la crianza al soporte de su esposa Mirla, pues el afecto total a su regreso de las giras compensaba de forma directa las ausencias.
Su núcleo familiar y el norte fijado en sus hijos, ciudadanos de bien, superan logros en tarimas. “Yo crecí bajo el respeto, la honestidad, la solidaridad y el amor familiar, y eso hace muy grande al ser humano”, concluyó.