Público caraqueño disfrutó un excelente concierto
Fue un concierto que reunió a importantes agrupaciones por el Centenario de su nacimiento, y que se realizó este sábado 6 de junio en Villa Planchart, en la ciudad de Caracas, donde el público se dio cita para apreciar obras del compositor y autor de relevantes piezas que forman parte de la música contemporánea de nuestro país.
En este concurrido evento, el Cuarteto de cuerdas del Consermuca integrado por los violines, Manuel Armando Contreras y Freddy Aponte; Sofía Tachau en la viola y Mariangel Briceño con su violoncello, dieron una demostración con un alto nivel en su ejecución, en la primera pieza Fantasía y luego en la segunda Divertimento de Siena, acompañados magistralmente por la pianista Mariantonia Palacios, bajo la dirección del maestro Jorge Castillo, quien fue alumno del maestro Castellanos Yumar.
El homenaje, que llevó por nombre Vigencia y perennidad, quedó reflejado en cada pieza ejecutada por cada una de las agrupaciones, al punto que su viuda, Beatriz Giliberti de Castellanos se mostró conmovida en varias ocasiones.
“Tener al Conservatorio de Música de Carabobo era definitivo desde el primer momento que lo conversé con la directora María Vadell. El maestro era muy querido en Valencia y para nosotros era muy importante su participación en este concierto para recordarlo a él y su destacada obra”, señaló su viuda Beatriz Giliberti.
Miguel Ángel Rodríguez, coordinador académico del CMC, agradeció a los organizadores por la invitación para celebrar el centenario del nacimiento de un hombre que marcó la historia de la música venezolana y latinoamericana. “Es un privilegio y un honor estar aquí con jóvenes de nuestras cátedras”.
Por su parte, el director de la Orquesta Sinfónica del CMC y docente de la institución, Jorge Castillo señaló la doble significación de este evento. El hecho de que sus piezas sean ejecutadas por estudiantes del Conservatorio, se conecta con su faceta de excelente profesor, ya que se esmeraba en enseñar. “Como su alumno, es un honor dirigir una de sus obras en este concierto”.
Para Alfredo Rugeles, músico y compositor, fue un extraordinario concierto, que lo dejó gratamente sorprendido por las piezas que fueron ejecutadas por las diferentes agrupaciones invitadas.
Gonzalo Castellanos Yumar fue director de orquesta y de coros, formador de músicos, escribió cinco preludios para piano al regresar de sus estudios en Siena y otras obras más, muchas de ellas, reconocidas.
El maestro se caracterizó por romper con los esquemas de la época, lo que le permito dejar un extraordinario legado. Se enfocó en que sus alumnos comprendieran la ejecución y la interpretación. Algunas de sus obras están dedicadas a sus hijos y a su esposa, quienes fueron parte de su inspiración.
En el concierto se ejecutó el Preludio para pianos por integrantes de la Escuela de Artes Violeta Lárez, además de obras corales por parte de Audite, Coro de Cámara, a cargo de la maestra Rosángela Guzmán.